Cuando la fulgurante selección de Brasil llegó a Suecia para disputar la Copa Mundial de la FIFA 1958, contaba en sus filas con un jugador anónimo, de apenas 17 años de edad. El muchacho, que sólo llevaba un año como profesional, no destacaba por su físico, era tímido y pasaba prácticamente desapercibido. Entonces, el nombre de Pelé resultaba ajeno para el público, el joven era prácticamente un don nadie.
No obstante, su fama empezó a crecer como la espuma durante la competición y, cuando Brasil volvió a casa con el título mundial bajo el brazo, su aclamado dorsal número 10 ya era uno de los grandes del deporte rey.
Pero Pelé no ha sido la única joven promesa que se ha dado a conocer al gran público en la competición futbolística más importante del planeta. Con 20 años, Florian Albert sorprendió a propios y extraños en Chile 1962, antes de convertirse en uno de los delanteros más elegantes y certeros de Hungría y de toda Europa. La misma edad que tenía el alemán Franz Beckenbauer cuando brilló con luz propia en Inglaterra 1966.
Tampoco podemos olvidar al peruano Teófilo Cubillas en México 1970, al arquitecto del juego belga Enzo Scifo en México 1986, al yugoslavo Robert Prosinecki en Italia 1990, al inglés Michael Owen en Francia 1998 y a la figura de Senegal El Hadji Diouf en Corea/Japón 2002.
La FIFA introdujo el galardón al Mejor Jugador Joven en Alemania 2006. En aquella ocasión, el premio recayó en una promesa local, Lukas Podolski, que se impuso al argentino Lionel Messi, al portugués Cristiano Ronaldo, al suizo Tranquillo Barnetta, al extremo ecuatoriano Luis Valencia y al español Cesc Fábregas.
La pregunta ahora es quién sucederá a Podolski y se llevará a casa el premio Hyundai al Mejor Jugador Joven de Sudáfrica 2010. Lo cierto es que candidatos no faltan. Entre los más destacados encontramos a dos promesas que ya han conquistado el Balón de Oro adidas en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA: el argentino Sergio Agüero y el ghanés Dominic Adiyiah.
También suenan con fuerza el elegante defensa italiano Davide Santon, el mago brasileño Alexandre Pato, el veloz extremo español Juan Mata, el japonés Shinji Kagawa y el delantero mexicano Carlos Vela.
El encargado de elegir al ganador será el Grupo de Estudios Técnicos (GET) de la FIFA, compuesto por entrenadores y analistas de talla mundial y cuyo máximo responsable es el ex internacional suizo Jean-Paul Brigger. Los criterios de selección son: habilidad excepcional, un estilo de juego innovador y juvenil, creatividad, inspiración, madurez táctica y eficacia.
“Para premiar a alguien con este galardón buscamos a un jugador que entretenga con su juego y sea un modelo para el resto de deportistas”, explicó Brigger.
Desde ahora hasta que comience la competición, FIFA.com irá presentando a los candidatos a razón de uno por semana, empezando el próximo viernes por el arquitecto del juego alemán Mesut Ozil. De este modo, el Mejor Jugador Joven de 2010 no será un desconocido, como le ocurrió a Pelé en 1958.